La Normativa Ecuatoriana de Construcción (NEC) entró en vigencia el 10 de enero del 2015 y su cumplimiento es obligatorio en todo el país. Este documento se presentó con la finalidad de optimizar la calidad de las construcciones y, primordialmente, salvaguardar la vida de las personas. Otro de sus objetivos es fomentar los avances tecnológicos para un mejor control de los procesos constructivos.

 

La última actualización fue una revisión del Código Ecuatoriano de Construcción del 2001, a la cual se le añadió nuevas normas en base a los avances internacionales en construcción. La NEC fue redactada por un conjunto de socios, previa calificación otorgada por la Cámara de la Industria de la Construcción (Camicon). La misma fue revisada y aprobada por el Ministerio de Desarrollo Urbano y Vivienda (Miduvi).

 

La normativa contempla once capítulos, con tres ejes esenciales: seguridad estructural, habitabilidad y salud, y servicios básicos. De igual forma, las edificaciones se clasifican en tres tipos: edificaciones esenciales (aquellas de primera necesidad que están operativas permanentemente), edificaciones de ocupación esencial (aquellas que albergan más de 5.000 personas), y otras estructuras.

 

La NEC comprende un capítulo en el que se desarrolla el concepto de zonificación sísmica, y se detalla seis niveles de amenaza. La zona litoral ecuatoriana maneja un riesgo muy alto, la sierra un riesgo alto y el nororiente intermedio. Por ende, para el diseño arquitectónico y la construcción, debe contemplarse el tipo de suelo, el nivel de riesgo y uso, y la funcionalidad del edificio proyectado.

 

Uno de los mayores problemas que se evidencia, según técnicos de la Camicon, es que muchas edificaciones están al límite de su periodo de vida, por lo que deberían ser reintegradas. En razón de ello, la NEC contempla un capítulo dedicado a la rehabilitación estructural. La gestión puede efectuarse por medio de una inspección del personal autorizado del Municipio. “Las construcciones que cumplieron la anterior normativa tienen una vida útil entre 40 y 50 años. Pese a esto, lamentablemente hay unas con más de 100 años a las que se les siguen dando uso, muchas de ellas en condiciones precarias”, comenta Silverio Durán, presidente de la Camicon.

 

 

En teoría, es responsabilidad de los distintos Municipios exigir la normativa y, a su vez, reforzar mediante ordenanzas municipales. Estos son los entes controladores que hacen las revisiones previas y cuentan con expertos capacitados con conocimientos vastos sobre la NEC. Por otro lado, es competencia del Miduvi supervisar las estructuras de los proyectos. No obstante, aun existe vacíos sobre cuál es el ente sancionador que responsabiliza a los constructores en caso de incumplimiento de la norma o de las construcciones informales, explica el presidente de la Camicon.

 

Según las estimaciones de la Cámara, en Quito -específicamente- entre el 30% y 40% de todas las edificaciones cumplen con la norma NEC. “Esto representa una alerta para todos”.

 

Durán concuerda que “todas las normas debe ser constantemente actualizadas en un tiempo de no más allá de tres años”. Uno de los pasos que, posiblemente, debería dar la NEC es el uso recursivo de amortiguadores y disipadores sísmicos. Actualmente, el Miduvi y la Camicon se encuentran en etapa de revisión, difusión y capacitación sobre las normas para reducir la mala edificación.

 

Sello de calidad INEN

De los 1.096 productos con sello de calidad INEN, 364 pertenecen al sector de la construcción, asegura César Díaz, director ejecutivo del INEN. Entre estos se encuentran cemento, perfiles de aluminio, pinturas, tubos de PVC, alambres de acero, clavos, varillas, perfiles y barras de acero, tableros de madera, baldosas, emulsiones asfálticas, transformadores, conductores y cables eléctricos, perfiles para guardavías hasta grifería. Esto corresponde al 33% de ítems que cuentan con esta garantía de calidad.

 

El sello es una certificación de un producto y para obtenerlo se debe cumplir con dos requisitos: seguir un documento normativo e implementar sistemas de gestión de calidad. Por basarse en una norma internacional, este esquema aplica los mismos parámetros que otros organismos en el mundo, como un periodo de validez determinado y supervisión constante.

 

Se diferencia de la certificación de sistemas de gestión como el ISO 9001, 14001, 22000 porque es marcado en el producto. El sello de calidad INEN es aceptado en Colombia y Perú, como un mecanismo de evaluación de la conformidad, a través de Acuerdos de Reconocimiento Mutuo.

 

Esto genera confianza en el cliente y facilita las relaciones contractuales, fortalece las exportaciones y ayuda el ingreso de estos a otros países, asegura al consumidor la compra de productos que cumplan con los requisitos técnicos, garantiza un nivel de calidad constante, y protege y apoya el consumo de productos nacionales.

 








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