La arquitectura es parte fundamental de esta seducción, pudiendo utilizar elementos como colores, materiales, iluminación y volúmenes para despertar los más variados sentimientos en los clientes. La arquitectura comercial, además de todos los elementos técnicos, necesita llegar al público desde la fachada hasta su espacio interior, permaneciendo siempre fiel a los conceptos e identidades de la marca. En este artículo, hemos seleccionado algunos ejemplos de establecimientos comerciales que estimulan a los clientes de diferentes formas. Ya sea en la calle o dentro de los centros comerciales, el escaparate es el primer elemento para comunicarse con el cliente.
Es a partir de ahí que comienza la experiencia. La arquitectura puede optar por una estrategia más limpia y minimalista, como es el caso de Loja T-HOUSE New Balance y también Loja Mula Preta, que utilizan una gran planta ciega con un solo color en la fachada para crear cierto misterio en el acercamiento al cliente. Otra estrategia es crear un elemento de interés, como Loja Desinchá, que presenta elementos activados por el viento en la fachada, buscando interacción y movimiento.
La Loja Dolce & Gabbana de Séoul busca atraer a sus clientes al revelar su interior a través de una gran escalera de vidrio que también sirve como ventana. A partir de la aproximación de la fachada, el interior revela la experiencia que el cliente encontrará allí. Algunas marcas optan por un interior sencillo y de fácil lectura, como Loja Conceito Portugal Vineyards, que utiliza el blanco y el espacio amplio y libre para resaltar los productos. Por otro lado, Flagship Zissou utiliza texturas con volúmenes resaltados y colores intensos para crear una experiencia multisensorial para una tienda de colchones. Otra posibilidad, utilizando el color, es optar por muebles monocromáticos, como en la Tienda Banema.
The Loja Haight Clothing también utiliza tonos neutros y materiales terrosos para construir un telón de fondo para sus objetos. Algunos establecimientos comerciales optan por un lenguaje más radical en sus espacios interiores, mezclando materiales y creando espacios visualmente atractivos, como la Tienda Geijoeng, que trabaja con diferentes texturas y visibilidades, manteniendo la misma tonalidad en todo el interior. La Loja forte_forte Roma, en cambio, establece la piedra y el oro como elementos fuertes y predominantes en el interior.
Por otro lado, la Florería Mon Parnasse creó un paisaje interior que sorprende a todos con la ayuda de iluminación y espejos, mientras que la Tienda Zak Ik también creó un escenario con materiales naturales y terrosos. Ya sea en la fachada o en el interior, los elementos y ambientes sorprendentes que interactúan con todos nuestros sentidos son fundamentales en los establecimientos comerciales, no solo para fomentar el consumo y el entendimiento de la marca, sino también para hacer que esa experiencia sea divertida y placentera para el consumidor.
Texto original tomado de Plataforma Arquitectura.