Diseño Biofílico: el poder de la arquitectura y la naturaleza

20 enero 2023

A lo largo de la historia, muchos de los grandes proyectistas arquitectónicos, teóricos, científicos investigadores, profesionales del diseño y arquitectura han trabajado durante décadas para definir aspectos de la naturaleza que afectan nuestra satisfacción ante un entorno construido.

Este objetivo se está plasmando en una “nueva tendencia” que cada vez tiene más adeptos, el diseño biofílico.

 

¿Qué es el diseño biofílico?

De forma genérica, podríamos definir el diseño biofílico en incorporar elementos de la naturaleza en espacios urbanos o interiores para evocar a la naturaleza con el objetivo de ayudar a que las personas se sientan mejor y conecten nuevamente con el espacio. 

Una forma de mejorar eficazmente la salud mental y el bienestar de los individuos y la sociedad, tanto en espacios individuales o cerrados, como en abiertos.

Y todo esto de introducir la naturaleza en los espacios arquitectónicos ¿Cómo se consigue? ¿Qué nos aporta? ¿Qué conlleva aplicar el diseño biofílico? Muchas dudas que queremos esquematizar.

Los seres humanos somos una especie de sensores en cuerpo completo, y nuestros sensores están absorbiendo información del entorno donde estamos, ayudándonos a entender los lugares a los que vamos.

 

Podría interesarte: Arquitectura sin arquitectura, un espacio para repensar el diseño

 

Estos puntos clave pretenden mejorar la salud y bienestar en un entorno construido:

Naturaleza en el espacio:
  • Conexión Visual con la Naturaleza. Una vista a los elementos de la naturaleza, observando sistemas y procesos naturales.
  • Conexión no visual con la Naturaleza.  Auditiva, táctil, olfativa, gustativa o estímulos que generan una deliberada situación o sensación,  y la referencia positiva a la naturaleza, sistemas o procesos naturales vivos.
  • Estímulos sensoriales. Lo efímero,  conexiones con la naturaleza que puede ser analizados estadísticamente pero  no pueden predecirse con exactitud.
  • Sensación térmica y flujo del aire. Sutiles cambios en la temperatura del aire, humedad relativa, flujo de aire a través del edificio, y las temperaturas que imitan a la naturaleza.
  • Presencia de agua.  A condición de que mejora la experiencia y sensaciones de un lugar a través de la vista, oído e incluso por el tacto.
  • Luz dinámica y difusa.  Aprovechando diferentes intensidades de luz y sombras de la misma creando condiciones que favorecen un ambiente en plena naturaleza.
  • Conexión con los sistemas naturales. El conocimiento de los procesos naturales, especialmente estacionales y cambios temporales basados en un  ecosistema saludable.

 

Fuente: Ovacen

Mundo Ekos
¡Regístrate!
y recibe contenido PREMIUM
SUSCRÍBETE